oct
04
2012

Mi cuerpo es mío y lo cuido: autoexamen de mamas

cáncer de mamaEsta sí es una regla que tenemos que tener siempre presente: a partir de los veinte años debemos incorporar a nuestra rutina el examen de nuestras mamas. Es una medida muy eficaz y a nuestro alcance que ayuda a diagnosticar el cáncer de mama en sus inicios, y así favorecer su curación.

Lo ideal es realizarlo todos los meses en la semana posterior  a la menstruación. Si ya no tenemos la regla, la exploración la realizaremos una vez al mes, en lo posible el mismo día.

¿Cómo me realizo el autoexamen de mamas?

Hay diversas formas de examinarse, que son muy sencillas y rápidas.

Primero tienes que observar tus pechos delante del espejo, y después se hace la palpación estando tumbada. 

OBSERVACIÓN

1. Colócate delante del espejo con los brazos caídos. Observa que tus mamas tengan la misma forma y tamaño de siempre, que la piel esté lisa, sin arrugas ni asperezas, y que el borde inferior sea liso y regular.

2. Ahora levanta los brazos hasta ponerlos verticales. Con los brazos en alto, comprueba si en esta posición notas alguna diferencia entre un pecho y otro o entre una axila y la otra.

3. Baja los brazos y une las manos a la altura del cuello. Haz fuerza hacia fuera, porque así se tensan los músculos del tórax y puedes ver mejor si hay alguna anomalía.

4. Con los brazos a ambos lados del cuerpo, mira cuidadosamente el pezón y apriétalo ligeramente para ver si sale alguna secreción (gotitas o líquido más abundante). Examina también si la aréola (la zona de alrededor del pezón) tiene el mismo tamaño y forma, si las rugosidades normales han cambiado o si hay alguna mancha o coloración anormal.

PALPACIÓN

Para hacer la palpación imagina que tu mama está dividida en cuatro partes o cuadrantes que se unen en el pezón. Con la mano plana y los dedos estirados, presiona lentamente la mama contra la pared del pecho, explorando cada una de las cuatro partes tal y como te explicamos a continuación:

Mama izquierda

Tumbada boca arriba, coloca una toalla o almohada debajo del hombro y levanta el brazo izquierdo poniéndolo debajo de la cabeza.

Ahora, con los dedos de la mano derecha juntos y estirados, ve palpando cada cuadrante sin dejar ninguna zona. Cuando termines, sin cambiar de postura, explora igual tu axila izquierda.

Mama derecha

Cambia la almohada al hombro derecho y pon este brazo debajo de la cabeza. Con la mano izquierda realiza la palpación igual que has hecho antes con la otra mama. Palpa también como antes, la axila derecha.

Si tienes alguna duda sobre la realización de la técnica, no dudes en consultar con tu médico.

Y ten en cuenta acudir cuanto antes al médico si notas alguno de estos signos: 

  • Una de las mamas tiene un tamaño o dureza mayor o menor que la otra.
  • Puntitos parecidos a la piel de naranja o cualquier otro tipo de mancha, arruga o pliegue.
  • Si no estás dando el pecho ni estás embarazada y observas que sale algún líquido por el pezón.
  • El pezón se retrae o tiene llagas.
  • Aparece algún bulto en el pecho o en la axila.
  • Si alguna cicatriz o bulto ya existente cambia de aspecto, tamaño o consistencia.

Recuerda que puedes contribuir a prevenir el cáncer de mama, con una buena alimentación.

Comparte este artículos con tus amigas, y estarás haciendo algo muy importante por ellas.

Otros sitios que puedes consultar:

Riesgo de sufrir cáncer de mama, Centro Médico Teknon

American Cancer Society

 

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